viernes, 21 de noviembre de 2014

Haciendo planes con FEVER

Fever te informa de los mejores planes de ocio a tu alrededor ¿buscando mejores planes? Anoche estaba muy aburrida en casa y le dije a Tomás que no sabía qué hacer, a lo que él me respondió que lo mirase en FEVER. ¿En dónde? –pregunté yo extrañada. Al principio pensé que era un canal de televisión o una revista. Incluso imaginé que podía ser una web. Pero no. Fever es un programa que puedes instalar en el Iphone y que, en función de tus gustos y preferencias, te informa –e incluso hace planes por ti- sobre actividades de ocio que se desarrollen en tu zona. - Ah, vale, una aplicación para el Iphone. Haberlo dicho antes, hombre. Me eché a reír porque me acordé de que mi amigo Pepe está hasta el gorro de la gente que anda todo el día consultando sus Iphones. Entre chats, correos, vídeos, páginas y programas de diverso tipo, pasan más tiempo vigilando la pantalla que charlando con la gente que tienen alrededor. Pepe siempre se está metiendo con ellos y preguntándoles que si están contentos por haberse comprado un Iphone. Pero vamos, que Pepe es muy radical, porque digo yo que cada uno podrá entretenerse con lo que quiera y elegir si habla con el vecino o se centra en su móvil. Si no tienen ganas de charlar con la gente, pues peor para ellos. Lo que me faltaba a mí era descargarme el FEVER y que el próximo día que vea a mi amigo Pepe, me pille buscando actividades a las que asistir. No habrá quien lo aguante. También puedo instalarlo sin que él se entere y si me pilla, decirle que es un mensaje de whatsapp de mi madre. Aunque no es fácil engañar a mi amigo Pepe. Él cuando sale con sus amigotes, les ordena –nada más empezar la ruta “turística”- que depositen sus móviles y asimilados en una bolsa de plástico, y el primero en cogerlo, paga toda la noche al resto de amigos. De esa forma tan sutil, consigue que aguanten unas horas el vicio de mirar los mensajes o las llamadas. Por otro lado, también es verdad que lo de los móviles es, para algunas personas, una verdadera esclavitud. Yo misma he sido víctima de eso durante un tiempo. Hace años trabajé en un despacho de abogados. Un día el jefe decidió comprarnos móviles a todos los trabajadores. Yo me puse muy contenta, porque pensaba que era un detalle, pero qué va: era un regalo con trampa. La finalidad del móvil era tenernos localizados en todo momento y, sobre todo, que tuviésemos instalado el programa de e-mail en él, para de esa forma, poder mandarnos trabajos y encargos en cualquier momento, a cualquier hora, en sábado, domingo, vacaciones o cuando a él le viniera en gana. Menos mal que yo ya he superado esa etapa crítica y ya no trabajo allí. Lo primero que hice al abandonar mi empleo, fue buscarme un móvil de lo más simple y no tener e-mail ni nada que andar vigilando en el mismo. Aunque a mí, y diga lo que diga mi amigo Pepe, lo del FEVER me ha gustado y creo que Tomás tiene razón. Así que ahora mismo enciendo el ordenador y me pongo a buscar algún sitio donde descargar fever. Total, el móvil es mío y lo cargo cuando quiero, como dice el chiste. Más o menos.

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